Para quienes piensan que fue un error de Julen Rementeria invitar a Santiago Abascal al Senado del cual su partido se deslinda, están en un error, incluso podríamos decir que el PRI también está en ese asunto.

No, no fue un error, y el deslinde es tan falso como lo han sido las disculpas de Joaquín López Dóriga cada que avienta una noticia falsa, igual a lo que hace Adela Micha, de la misma manera en que todos estos personajes primero manchan y luego se disculpan, luego de que la mancha ha quedado.

Es la estrategia, hoy los medios afines a la oposición le dan espacio, sobre todo a la réplica del líder de VOX, en dónde afirma que no los pararán en una franca amenaza al gobierno federal.

No fue un error, fue un mensaje, “hemos llegado, estamos aquí”, el fascismo ha llegado a México de la mano del PAN y con alguna participación de un sector del PRI, sobre todo, con el probable apoyo de muchos empresarios afines a ese añorado sueño de ser parte de “su” madre patria.

El riesgo para la izquierda es grande y la oportunidad también, aunque tal vez no haya medias tintas, en México hubo mucho simpatizantes de Hitler durante la segunda guerra mundial, no solo de parte de ciertos grupos empresariales del norte, sino también de muchos ciudadanos comunes no blancos.

Abascal sabe su juego y el PAN y cierta cúpula empresarial apuestan a convertir a México en lo que son Polonia, Hungría o Ucrania, donde partidos de ultraderecha o neonazis están desquiciando a la sociedad y buscan desde los primeros dos, conflictos con Rusia, son los arietes de la OTAN contra la nación euroasiática.

En México fue notoria la rabia por el reconocimiento de los derechos indígenas por parte del gobierno, los medios atacaron con todo el desprecio y racismo la pirámide del Zócalo, hubo quienes defendieron la imagen de Cortés, acusando de las peores acciones a los nativos de estas tierras, como si las diferentes culturas del mundo no tuvieran sus muertos guardados en un closet.

La idea de lanzar la estrategia de unirse con VOX desde el senado usando un senador intrascendente, y un grupo de paleros, tenía ese fin, poderse deslindar de lo que ya no van a detener, así Felipe Calderón se fue a realizar su parte a España para apuntalar ese mismo proyecto, solo que él se fue con el PP.

Muy probablemente veremos acciones muy radicales y violentas sobre todo en ciudad de México, provocaciones al estilo Lía Limón, veremos más marchas de encapuchadas armadas con picos, mazos, molotovs, palos y cadenas, curiosamente algo (Las mujeres) que la ultraderecha detesta pero que usa, así como a la delincuencia organizada, la acusación de Abascal al presidente de cobijar narcos, es hipócrita y cínica, toda vez que el PAN instituyó en México como política de Estado su alianza con esos grupos y la simulación de combate a la delincuencia, inventando culpables y construyendo ONGs destinadas “a combatir” el secuestro o medir la violencia en el país, convirtiéndose en la santa inquisición como es el caso de Isabel Miranda, la Santa Inquisidora en la era de Calderón.

México tiene que estar alerta a la moda que puede causar entre los jóvenes integrarse a movimientos como los de VOX, FRENNA lo intentó pero Gilberto Lozano resultó ser muy inútil para algo tan grande, los españoles son profesionales y bastante fanatizados no por sus creencias, sino por odio e ignorancia, detestan a los inmigrantes pero se sirven de ellos, niegan los derechos a la mujer pero abusan de ellas y las explotan comercialmente, son racistas y se servirán de la ingenuidad tonta de la dirigencia panista para intentar someter a México.

Sí, la codicia y la ingenuidad de la dirigencia del PAN, es muy parecida a aquella que usó a su favor Cortés para unir a los pueblos de Mesoamérica contra los mexicas, el resultado ya lo conocemos, igual sería el entregar el país a  cambio de espejitos a este tipo de liderazgos, donde el pagano sería el país y sobre todo el pueblo en general.

No es un juego de niños, VOX no está solo, no llega sin recursos, estos inclusos saldrían de algunos importantes empresarios locales, a los que no les importa dejar de vender pan o sodas por un tiempo a cambio de retomar el país para poder seguirlo saqueando, hay muchas mentes tras este proyecto, no podemos olvidar que en Alemania se descubrió una hermandad de ultraderecha dentro de la policía y que las investigaciones se detuvieron sin responsables y sin respuestas, según lo relataría DW.

La izquierda y el gobierno solo tienen un camino, ese es el recordar a la población los horrores causados por el nazismo en Europa, el daño que sufrieron los países invadidos y el pueblo judío, hacer sentir a la gente el peligro que representaría para millones la entrada de la ultraderecha fascista en México.

El PAN no se deslindó, lo que hicieron fue darle más notoriedad, como hoy mismo algunos medios como el Universal lo hacen, personajes como, Quadri o Carlos Mota con desafortunados mensajes.

Donde tal vez se ha equivocado el PAN es apostar el todo o nada a un proyecto tan radical, a desnudar ante la gente sus verdaderas intenciones, incluso a colapsar su alianza con el PRI quedando solos en esta aventura más fanática que política.

No, no se equivoquen, el PAN no se deslinda, el PAN anuncia que trae el fascismo a México.